domingo, 18 de junio de 2017

El "Asturcón": un Dauphine muy eficaz

Durante los años '70, a causa de los altos impuestos y las dificultades para la importación de vehículos, los apasionados españoles construían todos los inventos posibles para procurarse -con el material existente- los coches más rápidos y competitivos. Buscando unir un coche ligero con un motor potente, nacieron realizaciones tan originales y competitivas como el Asturcón. Este vehículo, que portaba el nombre de los célebres caballos salvajes astures, era básicamente un Dauphine, al cual -en origen- se había adaptado un motor Renault Gordini 1300.

El coche pertenecía a Melquiades Argüelles, un empresario-piloto asturiano y había sido desarrollado por Ramón rivas (Teyco) en su parte mecánica y por Josval de Avilés en la carrocería. A primeros de los ´70, el Asturcón cosechó numerosos éxitos enfrentado a coches mucho más potentes y prestigiosos y alcanzó algunas clasificaciones que asombraron a muchos en pruebas de montaña.
Como toda realización artesanal, fue sufriendo sucesivas mejoras, terminando con un motor 1600. La idea era realizar un coche lo más liviano posible, y para ello, partiendo de una carrocería de un Dauphine, se fue aligerando con puertas, capóts y aletas de aluminio. El artesano avilesino Josval se encargó de su realización ante la dificultad de trabajar la fibra de vidrio en aquella época. Las ventanillas se hicieron en plástico y, en 1973 se llegó a rascar el techo de chapa y todas las partes no estructurales: hasta se llegaron a perforar los montantes de las puertas, para eliminar peso. El resultado fue un conjunto que pesaba sólo 650 kilos ¡incluídos los 15 litros de gasolina! Al final hubo que introducir algunos travesaños de refuerzo para que no se retorciese.
Una vez aligerado el Asturcón, se fue evolucionando la suspensión: la de serie de 1972 fue sustituida por una de Alpine A110 en 1973, con dobles amortiguadores traseros, sustituyéndose los silenblocks por casquillos de bronce para evitar oscilaciones. Se ganó así en precisión y en estabilidad. La dirección también era una Ferry francesa adaptada. Las primitivas ruedas estrechas fueron sustituidas por otras más anchas, con menos caída y enormes neumáticos Michelín TB5 de 19 y 21 x 13"en llantas Delta-Mics de 7 y 8 pulgadas.
En el apartado de frenos, si los traseros seguían siendo los del Alpine 1300, delante se montaron los del Alpine 1600 Gr.4. En cuanto al motor, tras el inicial 1300 del Alpine (dotado de un kit de 115 caballos) se pasó en 1973 a un 1600 (realmente un 1680 cc) derivado del bloque del R6, con la culata retrabajada por Teyco con válvulas mayores, árbol de levas específico y unos pistones hechos expresamente para este motor. El problema de este bloque de aleación, aparte de su longitud (8 cm. más largo) eran su altura y su peso (19 kg. más), que variaban el centro de gravedad del coche.
La alimentación se encargó a unos doble Weber horizontales de 45 y el escape era un Devil francés, de 4 en 1 con salida lateral. En total se pasó a 160 CV, que convirtieron al Asturcón en un misil.
El cambio, también de origen Renault, tenía 5 marchas y un grupo final 18/33, al cual se le tuvo que hacer un envolvente especial para su ensamblaje con el conjunto motor. El reparto de pesos se cuidó mucho, llevando a la parte delantera el radiador de agua (de Simca 1200) y también el depósito de gasolina, para equilibrar todo el conjunto. También, para lograr más apoyo delantero, al Asturcón le "crecieron" unos deflectores aerodinámicos en el morro. Con el propulsor de 1600, a pesar de su peso superior, tenía una excelente relación peso/potencia y lograba los 400 metros desde salida parada en menos de 13 segundos y el kilómetro en 26. Durante 1972 (en su configuración 1300) logró 4 victorias en 5 salidas, destacando la Subida a la Espina, donde -de noche- logró un crono increíble ¡a sólo un segundo y medio del récord del Porsche 908 de Kutz! En 1973 consiguió el segundo puesto (tras una barqueta Abarth Osella) en la Subida al Naranco del Campeonato de España, puesto que repitió en Leitariegos y fue sexto en La Bien Aparecida. Tras dos buenas temporadas , su piloto Melquiades Argüelles dejó de correr con él por motivos profesionales, dejando El Asturcón abandonado.



Este, que aún se conserva, fue perdiendo progresivamente su mecánica y acumulando óxido hasta hacerlo irrecuperable. Sin embargo, a pesar de su breve vida deportiva, el recuerdo del Asturcón, que batallaba contra las más poderosas barquetas de aquella época, quedó en el recuerdo de todos.
Fuente del artículo: Motor Clásico Nº264

Para recrear al mítico Asturcón en slot, parto de una carrocería en resina de la firma madrileña www.unotreintaidos.es

Antes de liarme con la carrocería, preparo los insertos.

Le elimino las defensas delantera y trasera y comienzo a recrecer la zona de los aletines delanteros.

A continuación elimino parte del recrecido trasero y le añado un poco más de aleta para poder trabajar más adelante en ella.

A continuacíon recrezco las aletas traseras y las trabajo un poco para darles forma.

Le elimino la linea lateral, le añado el morro y les doy la forma definitiva a las aletas, con sus caídas.

Tras eliminar las manillas de las puertas traseras, imprimo y lijo para sacar fallos.

Tras añadir los limpiaparabrisas, tomas de aire traseras, cierres de capót, bisagras, tapón de combustible y los pìlotos traseros lo preparo para la inmersión en silicona.

Saco una copia y la doy por buena. Me pondré a trabajar sobre ella.

El chasis que va a montar este kit será uno diseñado expresamente para él por la firma de impresión de chasis en 3D RedSlot  ( www.facebook.com/redslot3d/ )

El modelo definitivo carece de esas alas laterales. Pinto las zonas visibles en negro mate, aunque dejo el fondo con el rojo de la casa.

Tras pintarlo completamente de blanco, le doy los otros 2 colores (rojo y azul) y comienzo a aplicar las calcas.

También voy preparando la bandeja con piloto y copiloto.

Y así queda con las calcas ya colocadas.

La decoración escogida para este coche será la del Rally "Ciudad de Oviedo" de 1972.

Y éste es el resultado.

Otra decoración disponible para este coche es la de la Subida a Leitariegos de 1973.

Pinto otra carrocería con el mismo organigrama de colores y le coloco las calcas que corresponden para esta carrera.

Le monto otra bandeja, esta vez sólo con el piloto, los cristales y los deflectores delanteros, que incorporó ese año.

Comentar que ambas decoraciones están disponibles en www.artecnodecals.com







2 comentarios:

  1. Precioso Paco, y bonita historia nuestra, que siempre miramos fuera.

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  2. Me encanta, mira que te seguí pasó por paso, pero el resultado final es inigualable...

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